ENTRADAS AGOTADAS
Manuel Carrasco vuelve al ruedo. Y lo hace de la manera más honesta: transformando el "desbarajuste" de su vida, como él dice, en canciones-testimonio de lo que le ha pasado en los últimos meses. Las 13 piezas que integran su segundo trabajo en solitario son todas suyas. Letras que hablan de sentimientos, de libertad y de amor, a ritmo de pop con querencia flamenca. Melodías servidas con un sonido personal y una peculiar forma de cantar, que a la primera escucha se reconocen como suyas.
El artista onubense no quiso en el estudio ningún instrumento de metal. Y buscó en la cuerda el lirismo que sus nuevas composiciones se merecían. Jordi Cristau y Jordi Armengol se encargaron de los arreglos, así como de la producción artística, junto al propio Carrasco. Y el resultado es un álbum variado y sutil, que incluye temas tan compactos como “Mujer extraña”, elegida como primer sencillo, baladas desgarradas como “Nada es igual”, la joya de su repertorio (en la que participa la Orquestra de Cambra de l'Empordà) o guiños góspel como “Fantasía”, todo un derroche de optimismo.
El cantante de Isla Cristina empezó a darle forma y contenido a este compacto el día de su aniversario. El viraje que había dado su existencia se fue transformando en música. Y ahora, como un niño con zapatos nuevos, se siente feliz con el resultado. En “Manuel Carrasco”, así ha querido titular el disco "todo es verdadero", admite el intérprete, consciente de que ha hecho un buen trabajo, y del mimo y cariño que ha dedicado a cada una de sus canciones.Así que ha llegado el momento de la verdad. De que Manuel Carrasco comparta con el público el fruto de su talento. Y si en su disco de debut le pedía a la gente simplemente “Quiéreme”, lo que ahora hace es entregarse al completo.